Tasaciones y valoraciones
En el ámbito veterinario, el objeto de una tasación será definir el valor de un animal o de un determinado bien o producto, en este caso, alimentario. El proceso de tasación se realizará siempre de forma justificada siguiendo unos criterios previamente establecidos y desarrollando una metodología adecuada al fin propuesto, refiriéndose todo ello a un contexto determinado, en base a las características propias del elemento a valorar y teniendo en cuenta no sólo taras, defectos o imperfecciones que supongan su rechazo comercial sino también otros aspectos como puedan ser su mercado y la demanda específica para el mismo.
Toda tasación quedará plasmada en un informe pericial o de tasación económica. La tasación puede ser utilizada en la negociación entre partes como en un juicio.
Debe diferenciarse claramente TASACIÓN y VALORACIÓN. Ambas parecen indicar el valor de un bien, pero se diferencian en el cómo y en el para qué.
– TASACIÓN. Es un documento legal, emitido por técnico adecuado y reconocido por Ley. En dicho documento se fija el valor de un bien. La metodología empleada es conforme a derecho. Por tanto, las tasaciones pueden ser utilizadas en procesos judiciales
– VALORACIÓN. Es un documento donde se indica el precio aproximado de un bien. Pero, sin embargo, este documento no tiene validez legal. Por lo que puede ser realizada por personas sin formación específica en la materia.
– RETASACIÓN. En caso de nuevas valoraciones por pago tardío, etc.
TIPOS DE BIENES TASADOS
1.- ANIMALES DE COMPAÑÍA y EXÓTICOS
1.1.- Derivados de la responsabilidad contractual
- – Daños sufridos por animales de compañía durante su transporte (accidentes, golpes de calor, extravíos…).
- – Daños médicos (negligencia profesional, mala praxis), daño moral y daño patrimonial.
- – Vicios redhibitorios (ocultos) en las ventas de animales.
- – Defectos documentales (CITES, pedigrí…).
- – Separaciones y disoluciones matrimoniales o de pareja.
1.2.- Derivados de la responsabilidad no contractual
- – Daños causados por otros animales (ataques por otro perro).
- – Daños causados por un accidente de tráfico.
- – Daños causados por un accidente de caza.
- – Robos, apropiaciones…
No sólo la raza, su genética, la edad, sexo o estado fisiológico o productivo de un determinado animal son los que han de tenerse en cuenta en el momento de realizar una tasación del mismo. Las especiales habilidades, las capacidades o características de un animal que lo hace especial así como lo que representa la tenencia responsable, caso de animales de compañía, han de ser tenidas también en cuenta.
2.- ANIMALES DE PRODUCCIÓN-RENTA
Se trata en este caso de los animales de granja, destinados en su mayoría a la producción de alimentos para el consumo humano, caballos de deporte o animales de los que se aprovechan sus producciones (lana, pelo, piel, miel…). Incluye tasaciones sobre équidos, bóvidos, ovinos y caprinos, explotaciones avícolas, cunícolas, apícolas, así aquellas explotaciones ganaderas orientadas a la reproducción y cría de especies cinegéticas.
La tasación de animales de producción se refiere a la valoración de un determinado animal o conjunto de animales atendiendo a caracteres generales tales como la raza, sexo, edad, estado de carnes o valor reproductivo, incluyendo la anamnesis y reseña. Se tendrán en cuenta además caracteres específicos, propios de un determinado individuo o ejemplar y que le dan valor económico particular como puede ser su potencial o valor como reproductor, su participación en concursos (morfológicos de raza), doma (caballos), participación en deportes (hípica), pedigrí, índice ICO (caso de bovinos), su inscripción en libros de Razas Puras, etc.…
Existen también las denominadas depreciaciones (problemas reproductivos), vicios ocultos y lucro cesante así como los fraudes y engaños.
3.- PRODUCTOS AGROALIMENTARIOS
Los tipos de daños con los que nos vamos a encontrar en el campo de la peritación bromatológica y que se producen desde el estado inicial del producto (producción) hasta su transformación o consumo final consumo, pueden ser de los siguientes tipos:
- – Daños mecánicos: Daños por impacto, compresión o vibración que van dar lugar a magulladuras, cortes, picados, abrasiones, etc., en los alimentos y que pueden representar su pérdida o su depreciación comercial.
- – Daños durante el transporte y almacenamiento: daños por exceso por defecto de frío (pérdida de la cadena de frío).
- – Daños por contaminación (física, química, microbiológica o por plagas).
- – Daños por incompatibilidad de productos: Transmisión de olores, inducciones madurativas, etc.
- – Mermas durante la producción, almacenamiento o transporte.
- – Daños por oxidación, fermentación, enranciamiento, deshidratación o quemadura por fría.
- – Daños por robo o incendio
