Maltrato animal
Toda actuación o acción provocada o intencionada que genere un daño a un animal de un modo directo o indirecto conlleva un supuesto de maltrato animal. Y no sólo eso, el abandono, un cuidado o custodia negligente, la falta continua o permanente de atención por parte de su propietario, poseedor o tutor en lo referente a los cuidados mínimos de nutrición, higiene, sanidad o bienestar puede suponer también una situación de maltrato animal, en este caso por omisión.
El maltrato animal está regulado penal y administrativamente en España pudiendo conllevar multas económicas, penas de prisión y también la inhabilitación para trabajar con animales (profesión, oficio o comercio). Está regulado a través de la Ley Orgánica 3/2023 y la Ley 7/2023 (Ley de Bienestar Animal).
Un particular o una asociación protectora de animales podrá poner en conocimiento de las autoridades (SEPRONA, Policía Local o Nacional, Juzgado), aquellos hechos o situaciones que entiendan pueda suponer un episodio o supuesto de maltrato animal. Es importante acompañar los hechos denunciados con pruebas de imagen (video o fotografía) para dar amparo o soporte a los mismos. En caso de que el procedimiento se inicie el denunciante se podrá personar y adjuntar un informe pericial veterinario para acreditar técnicamente la situación de maltrato, establecer el nexo causal y determinar las posibles consecuencias para el animal o animales objeto de maltrato.
Puede darse el caso que una denuncia prospere y sea admitida en un Juzgado y sin embargo los hechos denunciados no se corresponden con la realidad. Demostrarlo en Sala requiere también de la participación de un perito veterinario que establezca de un modo técnico, científico y profesional la realidad y correspondencia de la denuncia. En mi caso, han sido varias las ocasiones en las que he colaborado con clientes por este motivo y el resultado de mi participación fue determinante para establecer la realidad de los hechos denunciados.
