Productores, transportistas, distribuidores de alimentos y productos alimentarios destinados al consumo humano
Mi experiencia profesional en el sector productor, transformador y distribuidor de alimentos destinados al consumo humano me convierte el perito adecuado, en este caso, perito bromatólogo, para participar o colaborar en el estudio y/o valoración de cualquier contingencia o daño que afecte a un determinado producto alimentario y que genere un perjuicio económico a cualquiera de las partes (productor, intermediario, comprador, almacenista, distribuidor, transportista…).
El facultativo veterinario en su actuación como perito, es el profesional habilitado para identificar toda incidencia o rechazo que afecte o perjudique tanto a la calidad higiénica como a la comercial de un determinado alimento (carnes, lácteos, pescados y productos de la pesca, frutas y hortalizas, setas, miel o huevos).
A diferencia de otros profesionales, el perito veterinario no sólo identifica el daño y lo cuantifica, emite dictámenes en lo referente a la seguridad de un determinado alimento en cuanto a su consumo además de establecer la causa e identificar al responsable de la misma. Es el técnico competente cuando se trata de investigar la trazabilidad de un determinado producto o alimento y si este se produjo, se transportó, se almacenó o distribuyó de acuerdo a lo establecido en la normativa vigente y bajo las condiciones temperaturas establecidas.
Las mermas, las quemaduras por frío, la deshidratación, la oxidación o enranciamiento, la sospecha de pérdida de la cadena de frío, el reetiquetado o los fraudes comerciales por cambios de especie o composición, son algunas de las contingencias en las que un perito experimentado puede hacer valer una reclamación o un rehúse de una compañía de seguros.
